Creer en el desarrollo de una persona

Cuando coordinamos personas, cuando está la responsabilidad de moldear y extraer el talento, resulta necesario saber que condicionantes marcan las posibilidades de desarrollo de las personas. Existen diferentes creencias y cogniciones que tienen un efecto, de forma simultanea y compleja, en la relaciones sociales, una de estas son las expectativas.

Las expectativas sobre el comportamiento esperado ha sido un tema tradicionalmente estudiado en Psicología. Este efecto denominado Pigmalión y abordado por Robert Rosenthal nos permite conocer como estas creencias van a guiar el comportamiento de los otros ¡Tanto de forma positiva como negativa!

Ver objetivamente las cualidades de los otros, intuir hasta donde pueden llegar y relacionarse dando por sentado que dispone de esas cualidades actuará como un potente espejo donde la persona se refleja y percibe esas opciones de desarrollo ¡Sin duda una guía y camino para el logro! Ahora bien, la realidad es compleja y las relaciones humanas están llenas de condicionantes. Las expectativas guían el comportamiento, pero la motivación que se mantiene y cómo se comunica regulará el efecto sobre el otro.

Cómo se intuye no es fácil, pero es posible y vale la pena porque esto se traduce en esfuerzo, dedicación y confianza del integrante del equipo, dando ya un paso importante en el desarrollo de su talento.

Un abrazo,

Miguel