El poder de influir

«Un gran poder conlleva una gran responsabilidad». Con esa reflexión, el tío Ben se despedía de Peter Parker en el comic Spiderman y todavía después de tantos años, a mi, como seguro a muchos, nos resuenan en la cabeza esas palabras.

Hablar de poder, es hablar de liderazgo, y hablar de liderazgo es hacerlo de influir a otros por diferentes caminos como propone Jesuino (1996). Una vía, la más formal, proviene del cargo o la posición del superior en la jerarquía. Alguien puede seguir a otro porque debe hacerlo. Una vía más informal para que otros sigan es por lo que se sabe, la experiencia o la trayectoria, es decir por quien es. Esa combinación, más una tercera vía generada por los cambios de lo que se cree, se piensa, se siente o se hace tiene un impacto en la persona y los resultados.

Por tanto, podemos aventurar que liderar e influir no es tarea fácil y que tiene una responsabilidad manifiesta.

De ahí, de nuevo la importancia de la reflexión del tío Ben que invita a pensar sobre la responsabilidad en la forma de ejercer el liderazgo.

Un abrazo,

Miguel