Estados de ánimo en el trabajo (I). Cuando estás ilusionado

Los estados de ánimo revelan disfrute o padecimiento mientras trabajamos.

Estar ilusionado, quemado, apasionado, sobrepasado o cómodo suceden cuando convergen una forma de pensar, sentir y de actuar ante lo que se hace. A través de diferentes post, dedico unas líneas a describir estos posibles estados afectivos que condicionan la vida profesional de las personas.

El primero de ellos es Sentir que tienes ilusión por lo que haces. Este sentimiento implica saber que se disfruta plenamente con las elecciones realizadas y una fuerte confianza en resolver los obstáculos que aparecen. Se tiene el convencimiento de haber escogido lo adecuado, de tomar decisiones en la dirección vocacional deseada. Es en ese trabajo donde se sabe que se ofrece algo diferente y único, porque el deseo está en línea con los retos. Surgen más y mejores posibilidades, que se tienden a compartir y expandir con entusiasmo a otros.

Y son los otros y el resultado del trabajo quienes devuelven parte de la energía depositada, fortaleciendo un espacio común generoso para seguir ilusionado.

Y al final del día se experimenta la sensación que el tiempo pasó volando y que si mereció la pena dar un poco más.

Un abrazo,

Miguel.