Estados de ánimo en el trabajo (III). Cuando estás cómodo

Ya llevamos un par de posts sobre estados de ánimo. Hasta ahora, hemos visto la ilusión y el estar quemado.

En esta ocasión, damos un paso más en las posibles experiencias laborales. En concreto, aparece la experiencia de estar cómodo en el trabajo. Aunque lejos de ser un estado negativo, tampoco lo es positivo. Se trata de una experiencia neutra vivida en el presente, que modifica su valencia en el futuro.

Es neutra porque se produce bajo una situación acomodada, un aparente equilibrio, una zona segura de adaptación a la situación y el entorno laboral.

En sí, esta experiencia no es mala en el corto plazo, pero tampoco implica movimiento. Esto es, no hay planteamiento de objetivos, no hay un riesgo medido de probar nuevos procedimientos y por lo tanto hay cero innovación. Por lo que, a largo plazo, no reporta nada con valor añadido.

La inercia de este estado de ánimo, puede empujar a una desilusión manifiesta y que apenas sin darse cuenta se anquilose el cambio. Este último tan necesario para experimenar satisfacción con la vida y el trabajo.

Te invito, de alguna forma a evitar estas zonas aparentemente neutras.

Un abrazo,

Miguel