Formar a tu equipo

Tanto la formación como el desarrollo consisten en aportar experiencias de aprendizaje que susciten nuevos conocimientos, actualicen las habilidades y preparen a la gente para cambios en su carrera profesional. No olvidemos, el valioso papel que tiene la formación en corregir conocimientos equivocados o mejorar las actitudes hacia un aspecto del trabajo.

Henry Ford ya lo dijo, hay algo peor que no formar a un empleado, es no formarlo y que se quede en la organización. Invertir en formación es una apuesta para el presente y el futuro. Es muy díficil conocer como se traduce la formación en resultados específicos. Aunque seguro que los más aventajados ya cuentan con una fórmula que permite medir el impacto casi real de los esfuerzos en formación y la compensación en resultados.

Pese a la dificultad, si existen unos beneficios observados a través de diferentes encuestas. Entre ellos:

  • Aumenta el nivel de compromiso,
  • Fortalece la retención del talento,
  • Disminuye el absentismo,
  • Atenua la rotación.

Por tanto, dar recursos a través de experiencias de aprendizaje genera un impacto positivo en los integrantes de un equipo. Ahora bien, la dificultad radica en discriminar cual es el mejor medio, programa, acción y estrategia a desarrollar para lograr el máximo beneficio de esas experiencias de aprendizaje en los integrantes de tu equipo.

Un saludo,

Miguel