Presentación libro: “Centro de Españoles en Talca, Testimonios y notas para una historia”

Ayer, jueves 27 de Marzo de 2014, tuve la oportunidad de participar en la presentación del libro del Centro Español de Talca.

Para aquellos que la desconocen, se trata de una institución fundada en 1908 que agrupa a la comunidad hispana que, en diferentes momentos de la historia tuvieron que emigrar. La institución con fuerte arraígo en Talca y en diferentes ciudades de Chile ha contribuído al desarrollo de una obra social importante para la comunidad que los acogió.

Dejo a continuación el discurso integro para la presentacion de libro llevada a cabo.

 

Historia de los Españoles en Talca

Sr. Dr. Don Álvaro Sánchez Navarrete, Presidente del Directorio del Centro Español de Talca

Autores

Don Raúl Sánchez y Don Horacio Hernández

Ilustre Directorio del Centro Español.

Autoridades

Estimados socios y socias

Queridos amigos y amigas

Cuando me invitaron a participar en la presentación del libro: “El Centro Español de Talca: Testimonios y notas para una historia”, acepté de buen agrado la invitación. No podía ser menos, dado que el libro representa la vida de un grupo de personas de mi país, que llegaron hace algún tiempo, con el espíritu de lucha y esperanza en el que muchos de los recién llegados nos reconocemos.

Quiero agradecer con gran afecto al Directorio del Centro Español y a los autores del libro por su invitación. Al leer el libro, no pude evitar sentirme identificado con algunos de los relatos que aquí se recogen y tampoco pude evitar sentir la nostalgia al recrearme por algunas de las provincias que forman mi país. Por tanto, permítanme los invitados, que en este discurso, haga guiños a mi último año.

Los autores D. Raúl Sánchez y D. Horacio Hernández, han recogido en estas páginas con gran acierto el fenómeno de la migración, atendiendo con detalle a sus aspectos geográficos, políticos, sociales y humanos. En la primera parte del libro, encontramos una descripción de las regiones desde la que partieron muchos de los presentes: País Vasco, Cataluña, La Rioja y la vieja castilla forman una foto del origen de los primeros españoles en Talca. Sus motivos son variados: económicos, políticos o sociales, pero su fin el mismo, lograr un futuro mejor donde quepa la ilusión. En la segunda parte del libro se nos introduce a la memoria viva de algunos de los miembros de esta institución, ofreciendo con amplio detalle lo retazos de una vida.

Queridos amigos, yo vengo del Mediterráneo, o del “Mediterrani” como me gusta decir. Un mar que ha sido testigo de encuentros de grandes civilizaciones y que nos ha dotado de un espíritu afable y abierto al intercambio. Un mar que baña a Cataluña, Islas Baleares, Comunidad Valenciana, Murcia y parte de Andalucía y que ha contagiado al resto de regiones de unos valores comunes: valentía, vitalidad y una forma de entender la vida con alegría, generosidad, afabilidad y libertad.

Estimados socios, emigrar no es fácil, sus padres, abuelos o ustedes mismos lo sabrán.

Emigrar es un acto de valentía y de renuncia. Valentía porque te enfrentas a la incertidumbre, al rechazo de los que se quedan y al rechazo de los que te reciben. Dejas de lado códigos, tradiciones y hábitos que no te das cuenta lo arraigados que están en uno mismo hasta que das el salto.

Aunque parezca paradójico, uno se siente más español fuera de su país, que dentro. De una forma imaginada y emotiva el que emigra construye una parte de sí mismo con el recuerdo pasado y las noticias que recibe de sus seres queridos. Pero como decía, emigrar también es un acto de renuncia. Más allá de abandonar los aspectos materiales: una casa, un terreno o un coche, abandonas temporalmente a tu familia, tus amigos y tu hogar. Siempre con el anhelo de restablecerlo en un futuro o con la fantasía de retornar.

Como dice mi mujer, cuando emigramos somos como un árbol que ha extraído sus raíces y busca una nueva tierra fértil en la cuál nutrirse. Pero el proceso de replantación no está exento de dolor.

Soy consciente, que esto fue lo que los primeros fundadores del Centro Español habrían sentido cuando decidieron en 1908 la construcción de un lugar donde la camaradería, la solidaridad y el esparcimiento mitigaran las carencias económicas, afectivas y sociales de los inmigrantes españoles. La existencia de un grupo de iguales nos da referentes, nos guía y al compartir inquietudes o momentos de ocio, nos relaja y ayuda a entender el choque cultural. Y por qué no, también nos acerca más a casa.

No puedo evitar imaginar gracias a las páginas de este libro, como serían los encuentros en el Centro Español cuando estaba ubicado en el centro de la ciudad, las tertulias del Café Ibiza sobre diversos negocios, la situación política de España, las anécdotas del pueblo, el recuerdo de la gastronomía o el anhelo del retorno. Que gran acierto para la comunidad sería recuperar este espacio.

También con su lectura, me he recreado pensando cómo los más veteranos acogían a los recién llegados facilitando empleo y casa y acompañando en sus primeros pasos por un país rico y próspero pero a catorce mil kilómetros de sus raíces.

Espíritu de solidaridad y camaradería que se transformó en realidades como: la Sociedad Española de Beneficiencia, el Ropero Español, el Club Deportivo Español, la Corporación Escuela Especial España y la Bomba España. Realidades que han dejado huella generosa en el país que les acogió.

Pasando a la segunda parte del libro, el lector podrá leer la historia de estos españoles que han construido la institución en la que hoy nos acoge. El autor, Don Horacio Hernández describe con su estilo propio un retrato fidedigno de aquellos inmigrantes. Redacta minuciosamente y con gran acierto la vida cotidiana en el valle maulino y creando una radiografía vital de estos españoles a través de su propia voz. Al leer las diferentes entrevistas, alguien que ha emigrado puede verse reflejado en estos relatos, reconociéndose en sus experiencias. Porque a pesar que muchas cosas han cambiado de los inmigrantes de entonces, ambos compartimos sentimientos y dificultades similares y que requiere de ese espíritu solidario de los fundadores.

En las entrevistas, encontramos grandes historias que muestran el empuje de nuestro carácter. Historias donde se mezcla la persistencia, la familia, el trabajo, las empresas levantadas, nuestro compromiso con unos valores que nos definen y el deseo de establecer vínculos con el país que los recibe sin perder las raíces de origen.

Este deseo se materializa en unos puentes entre España y Chile que contribuyen una construcción conjunta y compartida por ambos países, que nos ofrece desde lo común, una diversidad que nos enrique a ambos territorios. Estos puentes, construidos por los primeros inmigrantes, fortalecidos por los posteriores y transitados por los más jóvenes, como es mi caso, es el mejor ejemplo de globalización. Una globalización de personas que se refleja en los que hoy estamos aquí y que comenzó a labrarse cuando unos ancianos con esperanza, cruzaron los mares.

Para finalizar, solo me queda recomendarles con sinceridad que lean este libro, puesto que es la historia de sus antepasados, que da sentido a nuestro presente y crean esperanza para nuestro futuro.

Muchas gracias.

En Talca, a 27 de Marzo de 2014

 

1 comentario

Fue muy bonito, auténtico. Con sus sinceras palabras, Miguel consiguió cautivar a toda la audiencia y avivar los sentimientos de muchos , que nos vimos reflejados en su magnifica descripción de las vivencias que supone la emigración.